Identidad Caribe

La credibilidad de Iván Duque en descenso

Los colombianos finalizan el año en controversia con un Gobierno que cada día pasa deslegitimado  ante la opinión pública, por sus constantes desaciertos en contravía de lo que prometió en campaña.

Iván Duque enfrenta un serio problema de credibilidad, pues no hay acción tomada en su Gobierno, que no reciba el rechazo ciudadano en las redes sociales, único mecanismo de expresión con que cuentan los colombianos para dar a conocer el inconformismo, ya que a través de los medios convencionales, es imposible hacerlo dada la fidelidad que estos le deben a figura presidencial.

No se registra en el historial de las últimas décadas, un presidente con tan baja popularidad en sus primeros meses de Gobierno como la registrada por Iván Duque, y no es porque un presidente llegue al poder a mantener contenta a la mayoría de la población, pues en todos los casos siempre habrá alguien que no compartirá sus medidas, sino porque desde el momento en que tomó posesión del cargo, Duque empezó a fallarle a los colombianos en todo cuanto prometió en su campaña política, tal vez una de ellas, fue el alza de los impuestos en forma abrupta incluyendo en ellos, a la canasta familiar, algo intocable para un país que presenta regiones con población en alto grado de desnutrición y muerte por hambre.

Otro tema que no ha sido muy bien aceptado en la opinión pública, es el manejo de la corrupción, incluso se notó su falta de compromiso en sacar adelante la Consulta Anticorrupción, pese a que invitó a votar por ella mientras su partido hacía el juego sucio  a ese sentir ciudadano, peor aún, los proyectos de ley convertidos en órdenes legislativas defendidos por sus funcionarios en el Congreso, los cuales solo fueron un bastión para anclar más la corrupción en las esferas del Estado.

Nombramientos a personas que se inventaron títulos universitarios como el Claudia Ortiz, quien recibió el espaldarazo de Duque al nombrarla frente a la Agencia de Desarrollo Rural, pese a su comprobada falta de ética, experiencia y preparación para estar al frente de esa Cartera.

A todas esas falencias administrativas y tantas más, Iván Duque ha acudido a las muy bien calificadas como cortinas de humo acciones como la intención de pelea con el Gobierno de Venezuela, el atroz crimen de los 3 geólogos en Antioquia atribuidos a un tal alias “Cabullo”  de quien poco o nada se sabía, auto secuestro de niños, y la más reciente de todas, la caída en “combate” de alias “Guacho” que en nada contribuyó para levantar la bien caída imagen del mandatario.

Duque está pasando a la historia como el gobierno de las cortinas de humo, y bastante que las necesita para esconder tanto escándalo e incapacidad de un Gobierno que carece de autoridad moral para condenar la corrupción, pues él representa el legado corrupto de una fuerza política como el Centro Democrático, fundada por el ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, sobre quien pesan varias investigaciones por actos violatorios a la norma jurídica que encierran delitos como fraude, crímenes de Estado, corrupción y otros más. Además de ser el gobierno de Uribe, el que cuenta con más funcionarios de alto nivel huyendo, presos, y procesados por diferentes delitos, incluyendo altos mandos militares e incluso, a su ex jefe de seguridad condenado en los Estados Unidos por narcotráfico y otros delitos.

Como si lo narrado fuera poco, Iván Duque no ha sido capaz de sortear uno de los escándalos más sonados del país como es el de ODEBRECHT, además porque su nombre aparece como uno de los beneficiados por esa empresa brasilera que defraudó al país, además de su protección al Fiscal General de la Nación considerado la piedra angular en este escándalo de corrupción que ha dejado dos testigos claves muertos casualmente y el hijo de uno de ellos, sin contar la renuncia del Director de Medicina Legal por su presunto encubrimiento al Fiscal y a todos los involucrados como responsables en el supradicho escándalo.

Para rematar la baja credibilidad del mandatario de los colombianos, ayer se difundió desde la Cancillería un presunto atentado contra Iván Duque, lo cual pudo haber sido usado como una gran cortina para tapar sus embarradas de fin de año, pero no alcanzó a ser tendencia en las redes porque su condición de víctima no convenció a los colombianos, tanto así que sus medios de comunicación no han podido “pegar” la noticia a pesar de lo trascendental que puede ser un atentado contra el presidente de cualquier país.

Identidad Caribe/Opinión

Deja tú opinión aquí

Comenta con Facebook

Contacto:

Celular - Whatsapp:

311 8246567

Correo

identidadcaribe@hotmail.com

https://www.facebook.com/midentidadcaribe/

Twitter:

@armestonelson

Bogotá - Colombia

Post Especial